Inversiones multinacionales en celulosa marginan a Argentina
Dos importantes firmas internacionales evalúan a Uruguay y Brasil como alternativas de millonarias inversiones. Corrientes dispondría de 5,5 millones de toneladas anuales para proveer a las denominadas “papeleras” o la generación de energía por biomasa.
En los últimos días, dos grandes multinacionales confirmaron inversiones en plantas de celulosa en América del Sur, pero ninguna de ellas en Argentina, opción en la que la cuenca forestal correntina ubicaría a la Provincia como una de las alternativas más viables.
Se trata de Stora Enso y Arauco, empresas que compraron hace pocos días al Grupo Ence aproximadamente 130.000 hectáreas de plantaciones en Uruguay por una suma cercana a US$334 millones; y la firma de capitales portugueses Portucel, que invertiría alrededor de US$1.200 millones aunque aún no ha definido si lo hará en Brasil o, nuevamente, Uruguay.
“Vemos que las grandes empresas están eligiendo otros países, Argentina ni siquiera figura en materia de inversiones”, lamentó ayer en declaraciones a “época” Rubén Kolln, presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFOA) del NEA.
En este sentido, el referente del sector consideró que los vaivenes de los últimos años seguramente no permiten considerar al territorio argentino como un ámbito de inversiones que provea de la seguridad jurídica y económica necesarias para este tipo de emprendimientos.
“Todavía no somos un país serio ni creíble en materia de economía y política; la dicotomía con relación al tema de Botnia y Entre Ríos sin dudas afecta a esta cuestión, es una de las razones”, puntualizó Kolln.
Materia prima de exportación
Por otra parte, el titular de AFOA-NEA evaluó la posibilidad de que Corrientes pueda llegar a proveer la materia prima a estas plantas de celulosa y señaló que también hay complicaciones en este sentido.
“Hoy, para exportar hay barreras arancelarias, retenciones del 10% a toda aquella madera que sale del país sin industrializar, como los rollos o los residuos”, explicó Kolln.
Señaló aquí que con 2 millones de toneladas anuales que se procesan actualmente, habría potencialmente cerca de 5,5 millones de toneladas de residuos que podrían ir a la industria de la trituración, ya sea una planta de celulosa o la generación de energía por biomasa.
“Materia prima y potencialidad hay, estamos siempre a la expectativa del interés de los grupos inversores; pero por el momento, las inversiones pasan por al lado”, remarcó el delegado regional de AFOA.








